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sábado, 7 de junio de 2014

HOMENAJE

Homenaje.
Esta fotografía corresponde al homenaje que el Ayuntamiento de Cilleros le hizo al Sr. Valeriano Ballesteros, que es el que aparece en el centro, en segundo plano.

26 comentarios:

Anónimo dijo...

Ostras!!!!!!!!! D. Teófilo, duro pero encantador.

Anónimo dijo...

Quienes son los dos personajes centrales,solo conozco al Sr. Valentin.

Anónimo dijo...

Para ser un homenaje,supongo merecido esta muy poco acompañado por lo que se aprecia en la foto.

Anónimo dijo...

Mi maestro D. Teofilo,muy bueno, siempre lo recordaré ...

Anónimo dijo...

Aunque pequeño de estatura, ¡Qué grande era D. Teófilo!, para mi el mejor maestro que tuve nunca, y he tenido unos cuantos. Eso sí sus métodos eran un poco fuertes... aquello de la letra con sangre entra

Anónimo dijo...

buenapersona el sr Valeriano q.e.d., un recuerdo a su familia

Anónimo dijo...

Conozco a los mayores de la foto: Al Sr. Valeriano, su hijo Alfonso, Valentín y especialmente a D. Teófilo, mi maestro en la escuela del "Parador" con el que estuve desde los 5 hasta los 14 años en los cuatro grados que había, como se le llamaba entonces. Fue un buen maestro al que varias generaciones le debemos la cultura básica que tenemos aunque fuera con los métodos fuertes que a veces empleaba y que quizás ahora hiciera falta en algunas ocasiones.

Anónimo dijo...

También yo lo tuve como maestro,fue el único que tuve pero le debo todo lo que se,siempre lo recordare

Anónimo dijo...

El "Gran Don Teo", muy buen maestro, buena persona, muy amigo de mi padre y buen degustador del vinito del pueblo. Que descanse en paz.

Anónimo dijo...

¡que buen recuerdo guardamos de D. Teófilo!

Carlos dijo...

Gracias a los que recuerdan a mi abuelo como una buena persona.
Tengo que decir que sí estuvo muy acompañado en su homenaje,toda su familia, corporación municipal y amigos, entre ellos D.Teófilo con el que mi tío Alfonso quiso hacerse esta fotografía, y algunos nos agregamos.

Anónimo dijo...

¡En primera fila Don Teófilo Rodriguéz!.A pesar de la enorme distancia que me separa para poder emitir un juicio objetivo sobre su persona, solo puedo decir que fué un maestro de su tiempo. En la clase a su espalda un crucifijo, enfrente un cuadro de Franco. Cumplió. De bien nacidos es ser agradecido. Descanse en Paz.

Abuelo dijo...

Una tarde parda y fría de invierno los colegiales estudian. Monotonía de lluvia tras los cristales. Es la clase, en un cartel se representa a Caín fugitivo, y muerto a Abél junto a una mancha de carmín. Con timbre sonoro y hueco truena el maestro, un anciano mal vestido, enjuto y seco, que lleva un libro en la mano. Y todo un coro infantíl va cantando la lección: mil veces ciento, cien mil; mil veces mil, un millón. / Una tarde parda y fría de invierno. Los colegiales estudian. Monotonía de lluvia en los cristales

Anónimo dijo...

Se dice que vivimos en un país de autodidactos. Autodidacto se llama al que aprende algo sin maestro. Sin maestro, por revelación interior o por reflexión, pudimos aprender muchas cosas, de las cuales cada día vamos sabiendo menos. En cambio, hemos aprendido mal muchas otras que los maestros nos hubieran enseñado bien. Desconfiad de los autodidactos, sobre todo cuando se jactan de serlo.

Anónimo dijo...

¡Claro que cumplió! como han tenido que cumplir tantos, durante tanto tiempo, con crucifijo o cuadro de la Inmaculada y con cuadro del Rey. Los maestros hemos tenido que apechugar con lo que mandaban las leyes vigentes, fueran como fueran esas leyes, democráticas o no: y punto.

Anónimo dijo...

¡Disculpen!pero se me pasó algo en mi anterior comentario (el nº 15). Me consta que D. Teófilo comenzó su andadura profesional en 1932, por lo que es evidente que impartió "bastantes" clases sin el cuadro de Franco (imaginad vosotros, si os apetece, qué cuadros serían aquellos)y, probablemente, sin ningún símbolo religioso (quién sabe). Lo dicho, a educar de acuerdo con la "legalida" vigente.

Anónimo dijo...

Este señor (que en paz descanse) tenía la costumbre de retorcer las orejas a sus alumnos hasta hacerles sangrar, con el consentimiento de los padres de dichos alumnos, que le autorizaban a ello. Métodos duros. Normal que tubiese a la mayoría de los alumnos acojonados. ¡de mirada fria y aterradora cuando te decía que salieses al encerado! ¿Porque lo hacía? ¿le enseñaros a él de igual manera? ¿o era la fotografía del que tenía enfrente que le recordaba algo? ¿miedo? ¿agradecimiento?

Anónimo dijo...

Los métodos eran duros, sí señor, yo los padecí y, por lo que parece,vos también. Se pregunta "por qué" lo hacía,pues a mi me parece que porque no hacíamos las cosas bien, no por la existencia de ninguna foto (si ha leído un comentario anterior no siempre tuvo esa foto); a los retratos "oficiales" ni se les teme ni hay nada que agradecerles, simplemente te los ponen ahí. En cuánto a la mirada fría y aterradora, si repasa todos los comentarios anteriores no parece que las personas que los hacen se sintieran muy aterrados cuando estuvieron con él.Los "retorcijones" de orejas y los "sopapos" estaban a la orden del día en todas las aulas y en todos los colegios de entonces; era el sistema, ni más ni menos. No se las dé Ud de moderno y "democrático de toda la vida" que la "democracia nuestra" lleva muy poquito tiempo funcionando y el rencor, es mejor vomitarlo porque, dentro de nuestra mente, se convierte en algo dañino. Un saludo.

Simón dijo...

¡No hay ningun rencor por mi parte hacia don Teofilo Rodriguez! ¡nunca me puso la mano encima! ¡nunca me tiró de las orejas!¡nunca me hizo daño! Pero veia como repartía pescozones a menudo, me hubiera gustado recordarle más pedagogo, más ilustrado, mas "cercano", con más anédoctas, más "humano", más maestro. (quizás un poco poeta). Guardo la cartilla con las notas del último curso como un tesoro. ¡Ya quisieran los estudiantes de ahora llevar a casa algo parecido! (mis hijos cuando se las enseñaba me decían "que eran otros tiempos" (¿) Si no estudias ¡una leche!. ¡Lo recordaré mientras viva como una suerte en mi vida! Los buenos alumnos somos los más críticos con nuestros profesores ¡que se le va a hacer!
Ojalá en Cilleros hoy en día hubiese muchos hombres como él. Descanse en Paz. Y muchos recuerdos a su hijo que creo es también maestro.

Anónimo dijo...

solo voy a deciros,que lo sabreis algunos,que no todos se empleaban tan a fondo a la hora de castigar .Otros maestros castigaban pero no tan duramente ni dejaban sangrando a nadie .

Anónimo dijo...

Gracia spor recordar a mi padre de una u otra manera, él siempre hizo su trabajo convencido (quizás por aprendido)de que era la forma más adecuada, aunque nosotros, desde nuestra perspectiva, no lo creamos así; realmente fue de su tiempo, en los acietos y en los errores. Somos tres hermanos y una hermana: dos maestros y una maestra. Saludos. Kiki Rodríguez.

Anónimo dijo...

D. Teófilo era una gran persona y un buen maestro,prueba de ello es que la mayoría de los padres deseaban que sus hijos estuvieran con él,sin desmerecer por supuesto al resto de maestros.Yo estuve con él algunos años y no ví nunca a un alumno sangrar ni que le faltara ninguna oreja y por supuesto no conozco a nadie traumatizado por el hecho de haber sido alumno de D Teófilo.Un saludo

Anónimo dijo...

Afirmas que estubistes varios años con Don Teófilo, ¿todos los años estubistes escondido en la última fila?. ¡vaya artista! ¿quién ha escrito aquí nada sobre traumas, ni que le faltase una oreja a nadie?. Don Teófilo siempre tenía a sus mejores alumnos cerca de él, y les exijia aplicación porque sabia que podian dar mucho de si, como luego he podido comprobar en varios compañeros. Lo acreditan con su corriculun vitae.

Anónimo dijo...

Curso 1959-1960 (4º grado)

El maestro (Don Teófilo)

-Haber chicos, poner atención: vamos a hacer un ejercício escrito
conjugando el verbo seguir. -Así que cojer el cuaderno y empezar-

(...) silencio totál.

"Se fastidió el partido en el Llano"

Anónimo dijo...

Lo que ha querido decir el del último comentario hemos de suponer que lo entiende él, porque ¡tela marinera!de texto literario. Agur.

Anónimo dijo...

Lo de "Agur" te delata. ¡Normal que no lo entiendas; es lo que tienen los largos años en la fábrica! le dejan a uno la mente en blanco.

A alguno no se le habrá olvidado (como a mí) el verbo "seguir".

Inolvidable Don Teófilo (q.e.d)